Persiguiendo a los Naga

Historias

Persiguiendo a los Naga: recorriendo el Mekong Tailandés

Tailandia, 2024

Diez días, una travesía en solitario en motocicleta a lo largo del Mekong (de sur a norte), 3.250 kilómetros, y la presencia constante de los nagas, fascinantes seres mitológicos del folclore y las tradiciones espirituales del Sudeste Asiático.

Guardianes sagrados en las tradiciones budistas e hindúes, los Naga se alzan desde el imaginario colectivo como majestuosas serpientes de múltiples cabezas, habitantes de los ríos y protectores del equilibrio.

«El verdadero Naga existe; solo quienes tienen mérito pueden verlo», dice un viejo proverbio tailandés.

Cuenta la leyenda que estas criaturas serpentinas moran en las profundidades del Mekong y que, en una ocasión, cobijaron al Buda mientras meditaba, protegiéndolo de la lluvia con sus capuchas. Hoy, su presencia todavía se siente en cada recodo del río, en cada templo ribereño, en cada mirada perdida en el horizonte de aguas sagradas y corrientes.

El Mekong no es solo una frontera que separa Tailandia y Laos; es el latido vital de una cultura ribereña como ninguna otra en el antiguo Siam. A lo largo de su curso, la vida fluye a su propio ritmo, impregnada de fe, misterio y leyenda. Y, sin embargo, sé que debo seguir cultivando mérito antes de poder aspirar algún día a ver al Naga que habita el río madre, el Mekong.